Bocadillo de porchetta con salsa de perejil
Ingredients:
- Panceta de cerdo con piel (1-2 kg)
- Panecillos de ciabatta (1 por bocadillo)
- Perejil fresco (1 manojo grande)
- Aceite de oliva virgen extra, abundante
- Ajo (1 diente pequeño), opcional
- Sal
- Zumo de limón (un chorrito)
Method:
Bocadillo de porchetta con salsa de perejil
Este es un bocadillo generoso y rústico, de esos que salen mejor cuando los ingredientes son sencillos, pero realmente buenos. La panceta de cerdo aporta carne tierna, grasa sabrosa y, si la piel se ha secado bien, un borde asado y crujiente. La salsa de perejil mantiene el conjunto fresco: el aceite de oliva, el limón y las hierbas equilibran la riqueza del cerdo y hacen que el bocadillo resulte mucho más ligero de lo que parece.
Asar la panceta
Seque muy bien la panceta, sobre todo por el lado de la piel. Este paso importa, porque la humedad es la gran enemiga de una piel crujiente. Coloque la carne en una bandeja de horno con la piel hacia arriba e introdúzcala en el horno precalentado a 200 °C. Ásela durante aproximadamente una hora y media, hasta que la carne esté tierna y la piel dorada y crujiente.
Cuando esté lista, déjela reposar unos minutos antes de cortarla. El reposo ayuda a conservar los jugos y permite obtener lonchas más limpias.
Preparar la salsa de perejil
Mientras se asa la carne, prepare la salsa. Ponga un manojo grande de perejil en un mortero con una pizca de sal. Añada el ajo si quiere un sabor más intenso, vierta una cantidad generosa de aceite de oliva virgen extra y machaque hasta que el perejil se convierta en una salsa verde y cremosa.
Termine con un chorrito de zumo de limón. El limón es fundamental: da luminosidad a la salsa y equilibra la grasa del cerdo. La salsa debe quedar suelta y brillante, no seca, así que añada algo más de aceite si fuera necesario.
Cortar la carne
Corte la panceta en lonchas de unos 5 mm de grosor. Procure que cada una tenga un poco de piel crujiente, carne tierna y grasa, porque ese contraste es precisamente lo que hace tan bueno este bocadillo.
Montar el bocadillo
Abra la ciabatta por la mitad y tueste ligeramente la cara interior de ambas partes. El pan debe estar caliente y apenas crujiente, lo bastante firme para absorber los jugos sin volverse blando.
Unte generosamente las dos mitades con la salsa de perejil. Añada varias lonchas de panceta todavía caliente, cierre el bocadillo y presiónelo con suavidad. Sírvalo de inmediato, idealmente mientras el cerdo sigue templado y la ciabatta conserva todo su crujido.