Cassatelle (raviolis) de ricotta en caldo

Cassatelle (raviolis) de ricotta en caldo

Ingredients:

  • Sémola fina (300 g)
  • Caldo de carne (2,5 l)
  • Ricotta de oveja (450 g)
  • Pecorino o parmesano
  • Perejil (1 ramita)
  • Sal
  • Pimienta
  • Agua (necesaria)

Method:

A la mesa

Estas pequeñas medias lunas invitan a bajar el ritmo y trabajar con las manos. El relleno de ricotta de oveja, perejil y queso queda envuelto en una masa de sémola sin huevo. Para cuatro personas, calcule alrededor de 1 hora de preparación, incluidos 30 minutos de reposo, y hasta 20 minutos de cocción. Prepare antes el caldo de carne.

Historias alrededor de la olla

En Custonaci, cerca de Trapani, las cassatelle saladas de ricotta en caldo de carne forman parte de la cocina rural local. El mismo nombre aparece entre los dulces, de modo que el primer bocado puede sorprender. Piense en los gestos repetidos: un poco de relleno, un pliegue, una presión de los dedos. Prepararlas en compañía convierte el trabajo paciente en conversación y la bandeja se llena casi sin darse cuenta.

Antes de empezar

Tamice la sémola sobre la mesa y forme un hueco. Añada poco a poco agua ligeramente salada y amase hasta obtener una masa lisa y uniforme; el libro deja la cantidad a la absorción de la harina. Forme una bola y repose 30 minutos bajo un cuenco invertido, sobre una superficie apenas enharinada. Mientras tanto, pase la ricotta por un tamiz y mézclela con un puñado de pecorino o parmesano rallado, una pizca de sal, pimienta y un poco de perejil picado.

En los fogones

Estire la masa en láminas finas. Distribuya pequeños montoncitos de relleno bien separados, doble la masa y presione alrededor del relleno para expulsar el aire y sellar los bordes. Recorte medias lunas con un cortapastas. Merece la pena hacerlo despacio: un buen cierre mantiene la ricotta dentro y evita que se escape a la olla.

Terminar y servir

Desgrase el caldo y llévelo a ebullición; reduzca después a un hervor suave. Añada las cassatelle sin amontonarlas y cocine hasta que la masa, especialmente el borde sellado, esté tierna; el grosor determina el tiempo exacto. Sirva con su caldo y más queso rallado aparte, para que cada persona termine el plato en la mesa.