Sopa de alubias con tagliatelle frescos
Ingredients:
- Alubias secas (300 g)
- Tagliatelle frescos (250 g)
- Coliflor (1 pequeña)
- Piel de cerdo (100 g)
- Corazón de apio (1)
- Cebolla (1)
- Tomate concentrado (1 cda., opcional)
- Aceite de oliva
- Sal
- Guindilla
Method:
A la mesa
Esta sopa de alubias es sustanciosa, con tagliatelle frescos, coliflor y tiras de piel de cerdo. La piel aporta cuerpo al caldo, así que esta versión contiene carne. Da para cuatro personas; reserve una noche de remojo, unos 30 minutos de preparación y 1 hora y 40 minutos de cocción, algo más si las alubias lo necesitan.
Historias alrededor de la olla
Muchas alubias hoy familiares en la cocina italiana llegaron de América en el siglo XVI. Su viaje recuerda que una tradición puede nacer de un ingrediente nuevo. Después la olla devuelve la historia al hambre cotidiana: alubias secas de la despensa, un poco de piel de cerdo, verduras y pasta. El plato no necesita impresionar a la vista; la recompensa llega cuando una cucharada sabe más rica de lo que prometía su modesta lista.
Antes de empezar
Remoje las alubias durante la noche, escurra y enjuague. Utilice piel de cerdo limpia: elimine las cerdas restantes chamuscando y raspando, lave, escalde en agua hirviendo, escurra y corte en tiras. Separe la coliflor en ramitos pequeños. Corte la cebolla y el corazón de apio, conservando sus hojas.
En los fogones
Ponga alubias, cebolla, apio y piel en una olla grande y cubra generosamente con agua nueva. Incorpore el concentrado si lo utiliza. Lleve a ebullición y deje hervir suavemente alrededor de 1 hora y 30 minutos, añadiendo la coliflor a mitad de cocción. Mantenga los ingredientes cubiertos de líquido y añada agua caliente cuando haga falta. Las alubias deben estar tiernas antes de incorporar la pasta; las más viejas pueden tardar más.
Terminar y servir
Ajuste de sal, añada un poco de guindilla y los tagliatelle y cocine hasta que estén tiernos, removiendo suavemente para que no se peguen. Si espesa demasiado, agregue un poco de agua caliente. Termine cada plato con aceite de oliva y sirva enseguida: la pasta fresca sigue absorbiendo caldo mientras se conversa en la mesa.