Frittata al horno con guisantes tiernos
Ingredients:
- Huevos grandes (5)
- Guisantes finos congelados (120 g)
- Leche entera (2 cucharadas)
- Parmesano finamente rallado (30 g)
- Menta fresca o cebollino, picado fino (1 cucharada, opcional)
- Sal fina (1/4 de cucharadita, o al gusto)
- Pimienta negra (una cantidad gener
Method:
Una frittata que nunca pasa por los fogones
Esta es una frittata pequeña y tierna para dos o tres personas, hecha con cinco huevos y una cantidad generosa de dulces guisantes finos congelados. Va directamente al horno en una sartén de hierro fundido esmaltado azul, forrada con papel de horno. No se fríe nada, no hay aceite caliente y la sartén no tiene que ponerse sobre los fogones en ningún momento. El papel permite levantar con facilidad la frittata terminada y deja la preciosa sartén azul casi perfectamente limpia.
El parmesano da a los huevos un poco de profundidad sabrosa sin ocultar los guisantes, y una cucharada de menta o cebollino resulta deliciosa si la tienes. Sirve la frittata caliente, a temperatura ambiente o metida en pan al día siguiente. Una ensalada verde y unos tomates al lado la convierten en un almuerzo facilísimo.
Prepara la sartén y los guisantes
Calienta el horno a 190 C, o 170 C con ventilador. Toma una sartén azul Le Creuset de 20 cm, u otra sartén similar de hierro fundido apta para horno, y fórrala con una hoja grande de papel de horno. Arruga primero el papel, vuelve a abrirlo y presiónalo suavemente contra la base y los lados; así se adaptará mejor a la forma redonda. Deja suficiente papel por encima del borde para levantar la frittata después, pero recorta las esquinas demasiado altas para que no puedan tocar una resistencia. No pongas la sartén sobre los fogones.
Pon los guisantes todavía congelados en un bol, cúbrelos con agua hirviendo y déjalos dos minutos. Escúrrelos muy bien y sécalos con un paño limpio o papel de cocina. Así se elimina el frío helado y el exceso de agua sin freírlos ni dorarlos, y conservan un verde vivo dentro de los huevos.
Mezcla y hornea
Casca los cinco huevos en un bol. Añade la leche, el parmesano, las hierbas si las usas, la sal y la pimienta negra, y bate solo hasta que las yemas y las claras estén bien unidas. No incorpores demasiado aire: una mezcla suave da una frittata más tierna. Incorpora los guisantes escurridos.
Coloca la sartén forrada sobre una bandeja para manejarla con facilidad y vierte la mezcla de huevo. Reparte los guisantes con una cuchara para que queden distribuidos de manera uniforme, y lleva la bandeja con la sartén al estante central del horno. Hornea entre 20 y 25 minutos. El hierro fundido se calienta poco a poco, así que empieza a comprobar a los 20 minutos en lugar de intentar acelerarlo con un horno más fuerte.
La frittata está lista cuando los bordes se han hinchado suavemente, el centro apenas tiembla y un cuchillo pequeño insertado cerca del medio sale sin huevo líquido. Si el centro sigue húmedo, dale dos o tres minutos más. Evita hornearla hasta que quede dura o muy dorada: los huevos siguen asentándose en la sartén caliente después de salir del horno.
Deja reposar y sirve
Deja la frittata cinco minutos dentro de la sartén. Sujeta dos lados opuestos del papel y levántala con cuidado hasta una tabla o un plato; después, córtala en porciones. Sírvela sin complicaciones, mientras los guisantes están dulces y el centro todavía tierno. Las sobras se conservan bien en la nevera hasta dos días; deja que una porción se acerque a la temperatura ambiente en vez de freírla para recalentarla.