Pollo a la Cazadora
Ingredients:
- Muslos de pollo (700 gr)
- Vino blanco (2 vasos)
- Alcaparras (2 cucharaditas)
- Aceitunas rojas (2 cucharadas, Kalamata si es posible)
- Apio (1 rama)
- Zanahoria (1)
- Chalota (1)
- Aceite de oliva virgen extra (3 cucharadas)
- Sal
Method:
Pollo a la Cazadora
El Pollo a la Cazadora es uno de esos platos rústicos y reconfortantes que llenan la cocina de aromas maravillosos mientras se cocina lentamente. El pollo queda tierno, las verduras se funden en el jugo y el vino blanco, las alcaparras y las aceitunas crean una salsa rica y sabrosa.
Preparar las verduras
Empieza lavando y preparando las verduras. Corta finamente el apio, la zanahoria y la chalota. No hace falta que los trozos sean perfectos, pero cuanto más pequeños sean, más fácilmente se ablandarán y se integrarán en la salsa.
Seca los muslos de pollo con papel de cocina y sazónalos ligeramente con sal.
Dorar el pollo
Calienta el aceite de oliva virgen extra en una cazuela pesada a fuego medio.
Añade los muslos de pollo y dóralos bien por todos los lados. No tengas prisa en esta etapa: un buen color dorado dará profundidad y sabor al plato final.
Cuando el pollo esté bien dorado, añade el apio, la zanahoria y la chalota. Mezcla todo y cocina durante 5 a 10 minutos, hasta que las verduras empiecen a ablandarse.
Añadir el vino
Vierte el vino blanco. Mientras burbujea, usa una cuchara de madera para rascar los restos dorados del fondo de la cazuela. Esos jugos caramelizados tienen mucho sabor y deben incorporarse a la salsa.
Deja hervir suavemente unos minutos para que parte del alcohol se evapore.
Alcaparras y aceitunas
Añade las alcaparras y las aceitunas rojas. Las aceitunas Kalamata funcionan especialmente bien porque tienen un sabor intenso y afrutado, aunque puedes usar cualquier aceituna roja de buena calidad.
Remueve con cuidado y vuelve a llevar todo a un hervor suave.
Cocción lenta
Tapa la cazuela y baja el fuego. Cocina lentamente durante unos 40 a 50 minutos, girando el pollo una o dos veces durante la cocción.
Si el líquido se reduce demasiado, añade un pequeño chorrito de agua. El objetivo no es hacer una sopa, sino un jugo rico que cubra el pollo.
Durante la cocción, las verduras se ablandarán y casi desaparecerán en la salsa, mientras el vino, las aceitunas y las alcaparras perfuman el pollo.
Terminar el plato
El pollo estará listo cuando esté tierno y casi se desprenda del hueso. Si quieres una salsa un poco más espesa, retira la tapa durante los últimos 5 a 10 minutos.
Prueba la salsa y ajusta la sal solo si hace falta, porque las alcaparras y las aceitunas ya aportan bastante sabor.
Servicio
Sirve el pollo directamente en la cazuela, en el centro de la mesa. El pan crujiente es el acompañamiento más tradicional y perfecto para recoger todos los jugos.
Para una comida más ligera, sirve con arroz blanco o arroz salvaje. Si quieres una versión más golosa, prepara unas patatas fritas crujientes y añádelas a la cazuela justo antes de servir: absorberán la salsa y quedarán deliciosas.
Pequeña historia
Cacciatore significa al estilo del cazador en italiano. En Italia existen muchas versiones regionales de este plato, algunas con tomate, ajo o hierbas aromáticas. La idea común es siempre la misma: una cocción lenta y rústica que transforma ingredientes sencillos en una comida familiar abundante y satisfactoria.