Espaguetis cacio e pepe

Espaguetis cacio e pepe

Ingredients:

  • Espaguetis (400 g)
  • Pecorino Romano (180 g)
  • Pimienta negra en grano (2 cdtas.)
  • Sal
  • Agua de cocción

Method:

Queso, pimienta y un poco de paciencia

Cacio e pepe convierte una lista de ingredientes sorprendentemente corta en una cena completa. Para cuatro personas, calcula unos 25 minutos y presta atención a los últimos pasos: el placer está en la cobertura suave de Pecorino y el sabor cálido y generoso de la pimienta. No hacen falta mantequilla, aceite ni nata. El agua con almidón une todo, siempre que el queso no entre en contacto con una sartén demasiado caliente.

Prepara el queso y la pimienta

Ralla el Pecorino muy fino en un cuenco grande: una textura ligera y fina se funde mejor que las hebras gruesas. Machaca la pimienta de manera bastante gruesa. Tuéstala en una sartén amplia y seca a fuego medio-bajo durante un minuto, solo hasta que desprenda aroma, y retira del fuego.

Hierve unos 2,5 litros de agua en una olla suficientemente ancha para los espaguetis. Sala ligeramente, porque el Pecorino es salado, y añade la pasta. Remueve con frecuencia, sobre todo al principio: esta cantidad relativamente pequeña de agua se convertirá en un líquido de cocción útil y rico en almidón.

Prepara una pasta de queso suave

Cuando la pasta lleve varios minutos cociendo, retira 100 ml de agua y deja enfriar dos minutos. Incorpórala poco a poco al queso, parando cuando tengas una pasta espesa y lisa; quizá no necesites toda. Añade un cucharón de agua caliente de la pasta a la sartén de la pimienta y vuelve a ponerla a fuego bajo.

Reserva otros 400 ml de agua de cocción. Pasa los espaguetis a la sartén dos minutos antes de que estén al dente y termina allí la cocción, mezclando y añadiendo chorritos de agua cuando haga falta. Apaga el fuego y espera aproximadamente un minuto, hasta que deje de burbujear.

Termina con suavidad y sirve

Pasa la pasta y su líquido con pimienta al cuenco del queso. Mezcla enérgicamente, añadiendo el agua reservada cucharada a cucharada hasta formar una salsa brillante. La pasta debe moverse con soltura, sin estar dentro de un charco. Si la salsa espesa demasiado, aligérala con otra cucharada de agua en vez de devolverla a fuego fuerte.

Sirve enseguida en platos calientes, llevando las cuatro raciones a la mesa juntas. La salsa espesa al reposar, así que déjala un poco más fluida de lo que parezca necesario. Una sencilla ensalada verde acompaña estupendamente esta pasta tan sabrosa.