Tarta invertida de yogur sin mantequilla con melocotones
Ingredients:
- Melocotones maduros pero firmes (3)
- Huevos (2)
- Azúcar (150 gr)
- Yogur natural (125 gr)
- Aceite de semillas o aceite suave (80 ml)
- Harina de trigo (180 gr)
- Levadura química (1 sobre)
- Sal (1 pizca)
- Ralladura de 1 limón
- Azúcar moreno para la base (2 cucharadas
Method:
Tarta invertida de yogur sin mantequilla con melocotones
Esta es una tarta suave, sencilla y muy veraniega. No lleva mantequilla: el yogur y un poco de aceite hacen que la miga quede tierna y jugosa, pero sin resultar pesada. Los melocotones se colocan en el fondo del molde con un poco de azúcar moreno y, al darle la vuelta a la tarta, se convierten en una cobertura brillante, aromática y muy bonita.
Es una tarta perfecta para el desayuno, la merienda o como postre ligero después de comer. Conviene usar melocotones maduros y perfumados, pero todavía firmes, para que mantengan bien la forma durante el horneado.
Preparar los melocotones
Precalienta el horno a 180°C, preferiblemente con calor estático.
Lava los melocotones y córtalos en rodajas no demasiado finas. Si las rodajas son muy finas pueden perderse dentro de la masa, mientras que unas rodajas un poco más gruesas quedarán más visibles cuando la tarta esté invertida. Añade unas gotas de zumo de limón para conservar mejor el color y dar un toque fresco.
Forra la base de un molde redondo con papel de horno y engrásala ligeramente con aceite. Espolvorea el fondo con el azúcar moreno. Coloca encima las rodajas de melocotón de forma ordenada, ligeramente superpuestas. Haz esta parte con calma, porque será la parte superior de la tarta terminada.
Preparar la masa de yogur
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla esté clara, ligera y un poco espumosa. No hace falta montarla como un bizcocho genovés, pero batir bien los huevos ayuda a que la tarta quede más suave.
Añade el yogur, el aceite y la ralladura de limón. Mezcla bien hasta que todo quede integrado. El yogur aporta humedad y una ligera acidez, mientras que el limón realza el sabor de los melocotones.
En otro bol, mezcla la harina, la levadura química y una pizca de sal. Incorpora los ingredientes secos a la mezcla líquida poco a poco. Remueve con suavidad hasta obtener una masa lisa, sin grumos visibles. No mezcles en exceso, porque la tarta podría quedar más compacta.
Montar y hornear
Vierte la masa con cuidado sobre los melocotones colocados en el molde. Extiéndela con una espátula, procurando no mover demasiado la fruta. Da uno o dos golpecitos suaves al molde sobre la encimera para eliminar burbujas grandes de aire.
Hornea durante unos 35-40 minutos, hasta que la tarta esté dorada y al insertar un palillo en el centro salga limpio. Si la superficie se dora demasiado rápido, cúbrela sin apretar con un trozo de papel de aluminio durante los últimos minutos.
Dar la vuelta a la tarta
Cuando la tarta esté lista, sácala del horno y déjala reposar en el molde unos 10 minutos. No la desmoldes enseguida porque estará demasiado delicada, pero tampoco esperes a que esté completamente fría, ya que la capa de melocotón caramelizado podría pegarse.
Coloca un plato de servir sobre el molde, sujeta bien ambos y da la vuelta a la tarta con un movimiento firme. Levanta el molde y retira con cuidado el papel de horno. Los melocotones quedarán arriba, brillantes y tiernos.
Servicio
Deja enfriar la tarta antes de cortarla. Está muy buena sola, pero también queda excelente con una cucharada de yogur griego, un poco de nata montada o una bola de helado de vainilla. En un día soleado, acompáñala con limonada casera y fruta fresca.